La Revolución Bolivariana siempre ha llamado al diálogo y a la paz (3)

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En el atentado al presidente Nicolás Maduro hubo siete heridos producto de la violencia de la derecha nacional
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Publicado: 06/03/2026 05:00 PM

Si algo ha hecho la Revolución Bolivariana desde que asumió las riendas de la nación, es buscar la manera de trabajar en conjunto con la oposición para mantener la estabilidad del país y construir en paz la democracia.  Para ello, en 2018, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, una vez más, convocó a las fuerzas productivas para un diálogo nacional con miras al restablecimiento de la economía en el país.

A pesar de los múltiples llamados, las conversaciones no lograron resolver las diferencias fundamentales entre el gobierno y la oposición, perpetuando la inestabilidad política. Las invitaciones a un debate necesario se hicieron en todos los espacios y alocuciones. Durante el acto del cierre de campaña presidencial pautada para el 20 de mayo, desde la avenida Bolívar de Caracas, el Jefe de Estado agradeció al Poder Popular por su compromiso con la Patria en esta ruta de renovación del sistema económico nacional. “Quiero hacer un llamado al diálogo nacional con todas las fuerzas productivas del país, lo haremos en cada región de la nación, debemos unir fuerzas en favor del pueblo y brindarle paz, prosperidad y unión. ¡Juntos todo es posible!”, detalló Maduro, al tiempo en que reconoció la capacidad del Pueblo para crecer a pesar de las coyunturas que atravesaba la Revolución en ese momento.

Durante ese acto, el presidente venezolano recalcó su disposición a resolver las diferencias entre la derecha y la Revolución, manifestando lo siguiente: “Ratifico mi llamado al diálogo, he recibido a varios sectores políticos y la próxima semana voy a seguir recibiendo a líderes de la oposición y establecimos una agenda”.

En 2018, los llamados al diálogo estuvieron marcados por la profunda crisis política, económica y social, intensificada por las elecciones presidenciales de mayo de ese año. El gobierno de Nicolás Maduro invitó frecuentemente a la oposición a entablar conversaciones, buscando estabilidad tras su reelección, y estos acercamientos contaron con la participación de mediadores internacionales, incluyendo esfuerzos de países como México, Chile, Bolivia y Nicaragua en la organización de las reuniones.

A pesar de los innumerables llamados a la paz y a la concordia, el 04 de agosto, mientras Maduro pronunciaba un discurso por el 81.º aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana, realizado en la avenida Bolívar, unos drones detonaron en las cercanías del palco presidencial.  Afortunadamente el presidente resultó ileso, pero siete efectivos de la Guardia Nacional resultaron heridos. La transmisión oficial de televisión fue interrumpida luego de mostrar la reacción de sorpresa del mandatario y la ruptura de filas de los militares.

Un grupo autodenominado "Soldados de Franelas", se atribuyó el ataque a través de redes sociales. El gobierno venezolano acusó a la oposición interna y a los gobiernos de Colombia (bajo Juan Manuel Santos) y EEUU de planificar y financiar el atentado; para este ataque, se utilizaron dos drones modelo DJI M-600, cada uno cargado con aproximadamente un kilogramo de explosivo plástico conocido como C-4.

La Fiscalía General de la República señaló a la oposición, en general, como promotora del terrorismo y canalizó la investigación para sustentar los cargos de asociación para delinquir y traición a la patria. El ataque fallido contribuyó a la senda no dialogante en la que entró la política venezolana a finales de la década pasada. A pesar de este panorama, el Jefe de Estado siguió con su empeño en dirimir las diferencias por encima de la violencia y a trabajar en la recuperación económica.

Ya para 2019, el presidente Maduro superó los 600 anuncios de invitaciones a dialogar, en medio de una profunda crisis política. Estos llamados buscaron acuerdos de paz y la mediación tras la autojuramentación de Juan Guaidó y la presión internacional, destacando el proceso en Barbados.

Desde febrero de ese año, Maduro reiteró la invitación al diálogo, con el fin de buscar la paz nacional y superar sanciones, bloqueos y conspiraciones. Esta vez insistió en convocar a la oposición a discutir el desarrollo económico y la estabilidad, además de seguir apostando por lograr un debate fructífero con todos los sectores políticos de la oposición venezolana, que permitiera transitar en paz los próximos años de Venezuela.

Durante una entrevista especial hecha en enero de 2019 por el periodista español Ignacio Ramonet y transmitida por VTV, Maduro recordó que ha llamado a la oposición a dialogar y se mantuvo dispuesto a esa posibilidad. En esa entrevista recalcó “yo he llamado al diálogo más de cuatrocientas veces, y yo me mantengo firme, todos aquellos sectores de oposición, en la situación que se encuentran que quieran dialogar, yo estoy de brazos abiertos, mente abierta, listo para dialogar sobre el futuro del país y creo que más temprano que tarde en el país se va a instalar un diálogo político, diverso, con todas las fuerzas políticas e ideológicas de esa oposición, yo tengo esa fe, y voy a trabajar porque en Venezuela haya un diálogo político fructífero, que permita, ojalá, reconstruir una oposición política que el país necesita para tener tranquilidad, para tener paz”. 


AMELYREN BASABE/REDACCIÓN MAZO

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