Chávez con su “cantar feo pero bueno” avivó la cultura en cada rincón de la Patria
Internet
Publicado: 28/07/2025 07:50 AM
En Sabaneta,
estado Barinas, nació un niño lleno
de sueños, Hugo Chávez Frías, que
alentado por su Mamá Rosa: “Canta Huguito, canta”, comenzó a formar ese amor por
su terruño a través del canto y la lectura, amor que años más tarde lo sembraría
en el corazón de todo un Pueblo.
Además, el crecer en un entorno natural, en donde los
quehaceres ancestrales siempre estaban presentes, lo llevaron a ser ese hombre
que avivó la cultura propia de nuestra identidad nacional en cada rincón de la Patria.
Chávez, el niño que aprendió a
leer y a escribir gracias a su Mamá Rosa, quien también era una
extraordinaria narradora y le dio las primeras lecciones de historia de la Patria, fue el mismo joven y hombre que
invitaba a otros en fiestas o encuentros familiares a sumergirse en la lectura,
regalando libros con dedicatorias que mostraban a los demás la necesidad de
estudiar.
Por ello, Chávez
fue el hombre que marcó un punto de inflexión sobre la percepción de la cultura
en Venezuela, en la cual, durante la
Cuarta
República, los gobiernos se dedicaron a tratar de borrar la identidad
nacional, quizás para tratar de convencer a la población de que lo que venía
del exterior era mejor y perder su amor propio.
Durante cada uno de sus recorridos por la Patria hermosa para impregnarse del
amor del Pueblo, entendió la fuerza del
pueblo creador, del pueblo canción, del pueblo artesano, pueblo danza, el
pueblo arte, ese pueblo que desde su creatividad mantiene vivo el legado
cultural de nuestros ancestros, fue a ese pueblo al que él extendió sus manos
para hacer realidad sueños que quizás él no pudo lograr, como la de ser
arpista, porque los designios de su destino eran otros.
Por eso cuando en cada rincón de la Patria hoy resuena el arpa, cuatro y
maraca o el repicar de los cueros del tambor, también resuena el amor de Chávez por su Pueblo y el amor del Pueblo
por ese hombre que vino desde su linda Barinas a cambiar la historia de Venezuela y que hoy desde su plano
espiritual continúa arrullando y alentando con sus cantos a la Patria entera.
Pueblo cultor
reivindicado
Con la llegada de la Revolución
Bolivariana de la mano del Comandante Hugo Chávez se impulsó el
desarrollo de la cultura popular, además se empezó a reivindicar y reconocer la labor de los cultores y
cultoras de la Patria.
Es por ello, que en el año 2004
el Comandante
crea la Misión Cultura, con el objetivo de potenciar el talento y la
promoción de las manifestaciones culturales; sin embargo ese trabajo de
transformación ya se venía realizando y se consolidó en el año 2005 con la
creación del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, esto significaba
la asignación de recursos para proyectos y cultores.
Otro paso fue trasmitir su amor
por la lectura a su Pueblo,
impulsando así una campaña de alfabetización y la distribución masiva de libros,
unos de carácter social y otras grandes obras literarias como Don
Quijote y Los Miserables.
Más adelante, en el año 2006
siguió abriéndole espacio a la cultura con la creación del Centro de la Diversidad Cultural.
Y en 2007 en el Plan Nacional Simón Bolívar consolidó la importancia de la
visión reintegradora de la cultura al incluir, como línea de desarrollo nacional,
el fortalecimiento de una identidad nacional, latinoamericana y caribeña.
El Comandante, al organizar
a los entes culturales en distintitas plataformas de acuerdo a sus áreas, hizo
que la música, danza, teatro, pintura, artesanía y plástica comenzaran a
despertarse en toda Venezuela, pero
no con un arte elitista y de afuera, un arte con sabor a pueblo, un arte que
llevó a Simón Bolívar a los teatros,
un arte que le abrió las puertas de grandes escenarios al tambor, al joropo, a
la gaita, un arte que comenzó a cantar y pintar al Pueblo.
Fue Chávez quien ayudó a mostrar la enorme diversidad cultural que nos
amalgama y define a un tiempo, fue él quien dio su mano a los grandes cultores
que habían sido abandonados y quien abrió los espacios de toda una Patria para las artes.
Por ello, hoy parte de su legado
se observa en el pueblo que goza y celebra en calles, teatros y cualquier
espacio posible de actividades culturales que invita al disfrute y a la
preservación de nuestra identidad nacional.