TOTALMENTE ESCLARECIDO EL CASO DE LA EXPLOSIÓN DEL CARRO BOMBA

Publicado: 21/10/2026 09:00 PM

TOTALMENTE ESCLARECIDO EL CASO DE LA EXPLOSIÓN DEL CARRO BOMBA

(2001, 16 de octubre 1993; Élite, 19 de octubre 1993; ZETA, 9 de noviembre 1995, 2001, noviembre 1993)


  • El 16 de octubre de 1993, el Presidente de la República Ramón J. Velázquez declaró como totalmente esclarecidos los casos del carro bomba que estalló en el Centro Comercial Ciudad Tamanaco y la ola terrorista que durante meses azotó a Caracas, aseverando que: “la verdad se dirá caiga quien caiga”.
  • El piquete de la declaración presidencial revelaba que personajes de la alta nobleza caraqueña, emparentados con apellidos de sangre azul de los Amos del Valle, eran los protagonistas de crímenes que mantuvieron en zozobra a la población y sembraron con sangre de gente trabajadora varios escenarios de la ciudad.
  • Al día siguientes fueron detenidos y trasladados al Retén de Catia:
    • Thor Halvorssen Hellum
    • Ramiro Helmeyer
    • Ibrahim Sosa Velutini
    • Walter del Nogal
    • Álvaro Campins Camejo
    • Andrés Ramírez Hertzi
    • Danilo Díaz Granados
    • Oliver Alas Torres
    • Alberto Cabrices
    • Henry López Sisco
  • Esta mafia, encabezada por Thor Halvorssen Hellum, expresidente de la Compañía Anónima Nacional de Teléfonos de Venezuela (CANTV), en sociedad con agentes de la Bolsa de Caracas y un comisario de la Dirección de Inteligencia y Prevención (DISIP), Henry López Sisco, dejaron un saldo de un muerto, un funcionario mutilado (manco) y varios heridos.
  • La presencia de Thor Halvorssen en esta macabra jugada de carros y sobres bomba para hacer colapsar los índices bursátiles, en momentos en que dos expresidentes de la república estaban en la cárcel o en el banquillo de los acusados, le dio a todo este caso un sesgo innegablemente conspirativo.
  • Bien conocida es la estrecha relación y compadrazgo de Halvorssen con Carlos Andrés Pérez, y de vieja data la amistad de Henry López Sisco con Jaime Lusinchi.
  • Por su parte, Ramiro Helmeyer, yerno del banquero Pedro Tinoco (varias veces ministro y expresidente del Banco Central de Venezuela), declaró que Thor Halvorssen era el genio financista, quien a su vez orquestó el plan explosivista. Inicialmente, con el objetivo de amedrentar a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y subsecuentemente provocar una estampida bursátil.
  • Halvorssen, en asociación con hijos y yernos de banqueros,contrató a Helmeyer y éste a su vez, en su condición de exfuncionario de la Dirección General Sectorial de Inteligencia y Prevención (DISIP), a su colega, el comisario López Sisco.
  • Producto de esta conspiración, los agavillados delincuentes hicieron explotar nueve bombas en Caracas, en un lapso de cinco meses, con el degenerado propósito de ocasionar pánico en la CSJ y colapso de los bonos de la deuda pública, además de las acciones de alto rendimiento económico de la Bolsa de Valores de Caracas, valga decir CANTV y la Electricidad de Caracas (EDC).
  • En base a las investigaciones realizadas por la Policía Técnica Judicial (PTJ), el Juez de Primera Instancia en lo Penal, Noel Vera Sandoval, dictó auto de detención a los arriba señalados por la fabricación, colocación y detonación de artefactos explosivos en:
    • El Centro Comercial Ciudad Tamanaco (CCCT).
    • La sede de la División de Vehículos de la Policía Técnica Judicial (PTJ) en El Rosal.
    • La sede de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
    • La sede de la Federación de Industriales y Cámaras de Comercio de Venezuela (FEDECÁMARAS).
    • Las residencias de los magistrados Alirio Abreu Burelli y Gonzalo Rodríguez Corro.
    • Una Estación de Servicios de Gasolina en Altamira.
    • La sede del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Acción Democrática (AD).
    • La Escuela de Enfermería de la Universidad Central de Venezuela (UCV), ubicada en la urbanización Santa Eduvigis.
    • El estacionamiento Full Chola de Parque Central y en un restaurante de la capital.
  • Luego de dos meses de investigaciones y recolección de evidencias, el Comisario Orlando Jordán Petit, entonces director general de la PTJ, declaró el caso como “policialmente resuelto”.
  • Ramiro Helmeyer cantó todo lo que sabía, incluyendo nombres y apellidos de todas las personas implicadas, confesando, de paso, el asesinato del mafioso Mario Patti, a quien, en compañía de Walter del Nogal, lanzaron al mar desde su avión privado.
  • La justicia de entonces, insólitamente, dejó impune este crimen bajo el aberrado criterio antijurídico de que al no haber “corpus delictis” (cuerpo de la víctima) no hay delito. Mario Patti quedó así desaparecido en alta mar.


REDACCIÓN MAZO

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