Tráfico ilegal de oro y fauna silvestre denuncian pilotos de las FAV

Publicado: 23/09/2026 09:00 PM

Tráfico ilegal de oro y fauna silvestre denuncian pilotos de las FAV

(El Mundo, 14 de septiembre 1993 y El Nacional, 17 de enero 1993)

  • En auxilio del círculo vicioso de la minería ilegal que conlleva la deforestación de la Selva Amazónica, la pérdida de biodiversidad, la contaminación con mercurio de la Cuenca Hidrográfica del Orinoco y la pobreza extrema que vivían las etnias indígenas, llegó en helicóptero o avión militar desde Miraflores la Sra. Cecila Matos, en compañía del explotador furtivo de oro Charles Brewer Carías.
  • Era ella la amiga intima o barragana del entonces presidente Carlos Andrés Pérez, según palabras textuales de Luis Piñerúa Ordaz.
  • “El barraganato” fue una institución que durante dos periodos presidenciales gobernó a Venezuela, denunciada por el vehemente Piñerúa, en su carácter de vocero oficial del Tribunal de Ética y Disciplina Partidista de Acción Democrática (AD).
  • Pero en este caso en particular, Cecilia Matos, para zafarse del incómodo acusador y flemático compañero de partido, usó la inocente fachada de la ONG Fundación para la Ayuda de la Familia Campesina e Indígena (FUNDAFACI) en sociedad con el minero Brewer Carías.
  • Fundación filantrópica, “sin fines de lucro”, creada para dar asistencia médica, además de ayuda social gratuita, a las poblaciones campesinas eindígenas olvidadas en las remotas selvas y sabanas venezolanas, mediante la cual se contrabandeaban lingotes de oro y ejemplares de especies autóctonas de nuestra fauna y flora, cotizados a un alto precio en los mercados internacionales.
  • En los planes de vuelos secretos ordenados por la Sra. Matos, las aeronaves supuestamente debían retornar a Caracas con indígenas “gravemente enfermos” y cajas metálicas selladas con muestras de sangre para su análisis en laboratorios.
  • Pero, curiosamente, las cajas metálicas, debidamente selladas, solo traían oro. Ningún indígena enfermo era parte de los pasajeros a bordo.
  • Esta actividad de contrabando de oro y fauna, que ya era de conocimiento público, quedó en esa oportunidad denunciada por los oficiales de la Fuerza Aérea Venezolana (FAV), tenientes coroneles Luis Reyes Reyes, William Fariñas, Luis Manuel Jatar y Wilmar Castro Soteldo. Soldados pertenecientes a la insurrección cívico-militar del 27 de noviembre de 1992.
  • Acerca de los indígenas y campesinos gravemente enfermos, al regreso de cada viaje, la Sra. Matos concluía que, “estaban en tan mal estado de salud, que era mejor dejarlos morir en su tierra”.
  • En ningún vuelo quedó registrado que persona alguna perteneciente a una etnia indígena en particular recibiere asistencia médica o ayuda social gratuita.
  • Por el contrario, sí hay registros y denuncias acerca de los pipotes blindados, repletos de oro y de especímenes de la fauna silvestre y acuática, amenazadas de extinción, valoradas en miles de dólares.
  • También quedaron registrados los nombres de un grupo de científicos infiltrados en esos vuelos, traídos desde el extranjero para recabar información acerca de plantas medicinales y especies de la botánica local con poderes curativos pertenecientes al conocimiento acumulado durante siglos por nuestros habitantes originarios.
  • Lo cierto es que a la presidenta de FUNDAFACI nunca se le vio rescatando indios enfermos en el Delta del Orinoco, en las selvas guayanesas o al sur del edo. Apure. Lo que sí era seguro es que en cada viaje la aeronave regresaba cargada de oro.
  • En efecto, durante los años 90, la mayor parte del oro venezolano era ilegalmente extraído hacia los mercados negros internacionales a través de centros de refinamiento ubicados en las Islas del Caribe, Brasil y Colombia.
  • Se estima, según las cifras oficiales del Banco Central de Venezuela (BCV), que para ese entonces se producían cerca de 32 toneladas anuales de oro, de las cuales 12 eran registradas en los balances del BCV y 20 eran ilegalmente sustraídas por mafias locales, como en el caso que nos ocupa, mediante el camuflaje de FUNDAFACI.
  • Un análisis posterior sobre las políticas indigenistas del Estado venezolano y los actores encargados de ellas reveló que “estas ONG sólo contribuyeron para justificar la penetración del territorio selvático de las etnias cercanas a las fronteras entre Brasil y Venezuela, con la finalidad de expropiar y explotar los recursos naturales, colocando a estos indígenas en la hora más trágica de su historia”.
  • Esta denuncia fue hecha por la Asociación Americana de Antropología (AAA), con sede en los EEUU.
  • Matos y su socio, el minero Brewer, usando el poder omnímodo pero no eterno de FUNDAFACI, lograron sustraer cantidades aún no cuantificables de oro, hasta que Carlos Andrés Pérez fue enjuiciado por peculado, Matos se autoexilió y sucedió la horrenda matanza de los indios Yanomamis en la aldea de Haximu en 1993, a manos de hordas de garimpeiros financiados por traficantes.
  • A todas estas, ya Brewer Carías era ampliamente conocido por practicar la minería furtiva o ilegal en el río Ventuari yen el entonces Territorio Federal Amazonas.


REDACCIÓN MAZO

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